¡Hola Pequeños Alquimistas!.
Os recuerdo que este sábado 14, tenemos a las 11:00h y a las 12:30h el taller de "bolas ninja", que a pesar de que tiene un nombre un pelín agresivo, conseguiremos hacer unas bolas que nos permiten jugar, liberar stress, decorar....
Y el domingo 15 a las mismas horas de la mañana tendremos dos turnos para hacer sales de baño. Podemos observar las propiedades del carbonato cálcico y conocer algunos aspectos interesantes de los aceites esenciales. También puede servirnos para hacer un bonito regalo.
Recordad que es bueno reservar vuestra plaza porque los grupos son de 10 participantes máximo y que tenemos hasta final de diciembre una oferta de 4 talleres de fin de semana por 20€.
¿Qué resultados obtendremos este fin de semana? ;)
jueves, 12 de noviembre de 2015
miércoles, 11 de noviembre de 2015
Cambio climático: ciudades bajo las aguas
Desde hace mucho tiempo, venimos escuchando hablar del cambio climático que está sufriendo nuestro planeta. Un buen montón de fenómenos atmosféricos que provocan cambios en el clima de las zonas terrestres afectando a la vida cotidiana de la población y sus formas de vida. Seguro que os suenan fenómenos como la reducción del hielo en los casquetes polares, suceso que viene provocado por un calentamiento global de la Tierra.
¿Qué quiere decir esto? En las últimas décadas, la temperatura global de nuestro planeta ha ido subiendo a razón de casi 0.2ºC cada diez años, como valor medio, por lo que podemos decir que desde 1980, la temperatura ha subido 0.6ºC. A lo mejor, visto así, podríais pensar que no es nada, ni tan siquiera llega a un grado, pero no es tan simple. Pensad que el hielo de los Polos estaría sometido a ese grado más de temperatura cada década, si seguimos a este ritmo, por lo que en noventa años estarían soportando casi 2 grados más. Más hielo que se derrite.
Si el hielo se derrite, lógicamente, ese agua que se obtiene debe de ir a parar a algún sitio, y qué mejor sitio que a los océanos que le rodean. Y si llega a los océanos, los mares que se encuentran en contacto con ellos aumentarían de nivel y, si continuamos con el razonamiento, los ríos que desembocan en los mares aumentarían su nivel de agua e inundarían los pueblos y ciudades cercanas. ¿Veis? El cambio climático podría hacer que en el año 2100, ciudades tan emblemáticas como Londres estuvieran cubiertas por una gran cantidad de agua. Desaparecerían las calles.
Esta estimación ha sido denunciada por la sociedad científica Climate Central mediante una proyección en la que se recrea qué les pasaría a ciertas ciudades con un incremento en el nivel del agua, ocurrido por un aumento global de la temperatura de 2ºC y qué pasaría si las cosas se ponen más serias y llega a 4ºC, algo que no sería descabellado dado el ritmo actual de vida que lleva nuestra sociedad.
¿Qué quiere decir esto? En las últimas décadas, la temperatura global de nuestro planeta ha ido subiendo a razón de casi 0.2ºC cada diez años, como valor medio, por lo que podemos decir que desde 1980, la temperatura ha subido 0.6ºC. A lo mejor, visto así, podríais pensar que no es nada, ni tan siquiera llega a un grado, pero no es tan simple. Pensad que el hielo de los Polos estaría sometido a ese grado más de temperatura cada década, si seguimos a este ritmo, por lo que en noventa años estarían soportando casi 2 grados más. Más hielo que se derrite.
Si el hielo se derrite, lógicamente, ese agua que se obtiene debe de ir a parar a algún sitio, y qué mejor sitio que a los océanos que le rodean. Y si llega a los océanos, los mares que se encuentran en contacto con ellos aumentarían de nivel y, si continuamos con el razonamiento, los ríos que desembocan en los mares aumentarían su nivel de agua e inundarían los pueblos y ciudades cercanas. ¿Veis? El cambio climático podría hacer que en el año 2100, ciudades tan emblemáticas como Londres estuvieran cubiertas por una gran cantidad de agua. Desaparecerían las calles.
Esta estimación ha sido denunciada por la sociedad científica Climate Central mediante una proyección en la que se recrea qué les pasaría a ciertas ciudades con un incremento en el nivel del agua, ocurrido por un aumento global de la temperatura de 2ºC y qué pasaría si las cosas se ponen más serias y llega a 4ºC, algo que no sería descabellado dado el ritmo actual de vida que lleva nuestra sociedad.
¿Por qué no deja de subir la temperatura del planeta? Fundamentalmente, tenemos que buscar dos causantes: la acumulación de partículas en la atmósfera y el efecto invernadero por emisiones de carbono. En ambos casos, es como si en la atmósfera estuviéramos colocando "más cosas" de las que deberían estar y, por tanto, los componentes que sí deben estar lo hacen en menor proporción además de que algunos pueden descomponerse.
Todo pasa por el alto grado de contaminación que poseemos, provocado por el uso de combustibles derivados del petróleo, del carbón, y la emisión de gases como el dióxido de carbono que hacen de pantalla (como el plástico de un invernadero) sobre la superficie de la Tierra y obstaculiza que salga calor al exterior. Como veis, el escenario no es nada positivo si no ponemos remedio. A comienzos de diciembre tendrá lugar la próxima Cumbre sobre Cambio Climático en París y deseamos que de ahí salgan unas conclusiones más que buenas intenciones, porque las grandes acciones en favor del medio ambiente tienen que salir de gobiernos y grandes empresas. Nosotros podemos hacer grandes cosas con pequeños gestos y seguro que, poco a poco, lo conseguiremos, pero no debemos de perder mucho tiempo si queremos evitar que no podamos ir a visitar el Big Ben de Londres si no es en canoa.
martes, 10 de noviembre de 2015
Los volcanes de Plutón
Plutón, el planeta más lejano de nuestro Sistema Solar, no deja de generar noticias desde que la sonda New Horizons de la NASA está paseando por sus alrededores. En esta ocasión, nos hacemos eco de lo publicado en Nature en referencia al descubrimiento de dos criovolcanes en su superficie. ¿Y que son criovolcanes?
Son montañas muy elevadas (¡de cuatro y casi seis kilómetros de altitud, respectivamente!) que albergan una gran depresión en su interior, por donde afloran flujos de hielo en lugar de lava. Es decir, imaginaos alguno de los volcanes que poseemos en la Tierra, mucho más alto y que en lugar de rocas fundidas por la temperatura expulsase hielo. Sorprendente, ¿no?
No tanto si tenemos en cuenta que Plutón forma parte de la lista de planetas helados, con temperaturas inferiores a los -200ºC (¡¡qué frío!!), por lo que la actividad volcánica podría darse con bastante menos calor interno. Se cree que el interior del planeta posee actividad térmica provocada por la alta cantidad de reacciones de desintegración nuclear de aquellos elementos que se formaron en el origen del mismo (hace unos 4.5 millones de años), lo que provocaría la expulsión de esta especie de lava helada por los cráteres de los volcanes. La cuestión es relativamente fácil de comprender. Si en la Tierra el núcleo se encuentra a a más de 6000ºC y la superficie tiene un temperatura media de 15ºC, la masa fundida de rocas que afloran por un volcán puede alcanzar los 1000ºC tranquilamente. Si lo llevamos al caso de Plutón, se podría deducir que el núcleo no tendría por qué tener esas altísimas temperaturas para generar la lava que inmediatamante se congelaría.
Como podéis comprobar, Pequeños Alquimistas, el espacio exterior es una fuente inagotable de noticias, curiosidades y experimentos que nos ayudan a conocer mejor dónde estamos y hacia dónde vamos.
Como podéis comprobar, Pequeños Alquimistas, el espacio exterior es una fuente inagotable de noticias, curiosidades y experimentos que nos ayudan a conocer mejor dónde estamos y hacia dónde vamos.
lunes, 9 de noviembre de 2015
¿Por qué aparece el color blanco?
Muchos os haréis esta pregunta: ¿por qué en el arcoiris no está el color blanco? En este bonito "adorno" que la naturaleza nos brinda, cuando hay agua de lluvia y sale el sol rápidamente, hay un conjunto de siete colores entre los que no se encuentra el color blanco. Los siete colores del arcoiris son: rojo, naranja, amarillo, verde, cian (que es un azul claro), azul y violeta. Atravesando el cielo, es motivo de admiración por parte de los Pequeños Alquimistas...y no tan pequeños.
Pero, nunca aparece el color blanco. Para ver el por qué, vamos a tratar el tema justo al revés y, para ello, nos vamos de viaje al siglo XVII. En 1670, uno de los más importantes científicos y alquimistas de la historia, Isaac Newton, realizó una serie de experimentos que cambiaron la concepción que de la óptica se tenía en ese momento. Utilizando un prisma de cristal (forma geométrica triangular), hizo pasar a través de él los rayos de luz blanca emitida por un foco. ¿Y qué creéis que pasó? Pues que la luz blanca, al salir por la pared del prisma contraria a su entrada, se descompuso en la gama de siete colores que hemos indicado anteriormente. Si en lugar de un cristal hablamos de las gotas de agua, ya tendríamos el arcoiris.

Es decir, la luz blanca está compuesta por la mezcla de los siete rayos de colores. Ya sabemos qué relación tienen, por tanto ahora tocaría pensar: y si la luz blanca se descompone en colores, ¿si unimos todos los colores nos dará la luz blanca? La respuesta es si. Para comprobarlo, vamos a realizar un sencillo experimento basado en lo que se llama el "Disco de Newton", circulo que dividimos en siete porciones, cada una coloreada con un color de los anteriores, y que hacemos girar a gran velocidad. ¿Qué es lo que ocurrirá?
Pero, nunca aparece el color blanco. Para ver el por qué, vamos a tratar el tema justo al revés y, para ello, nos vamos de viaje al siglo XVII. En 1670, uno de los más importantes científicos y alquimistas de la historia, Isaac Newton, realizó una serie de experimentos que cambiaron la concepción que de la óptica se tenía en ese momento. Utilizando un prisma de cristal (forma geométrica triangular), hizo pasar a través de él los rayos de luz blanca emitida por un foco. ¿Y qué creéis que pasó? Pues que la luz blanca, al salir por la pared del prisma contraria a su entrada, se descompuso en la gama de siete colores que hemos indicado anteriormente. Si en lugar de un cristal hablamos de las gotas de agua, ya tendríamos el arcoiris.

Es decir, la luz blanca está compuesta por la mezcla de los siete rayos de colores. Ya sabemos qué relación tienen, por tanto ahora tocaría pensar: y si la luz blanca se descompone en colores, ¿si unimos todos los colores nos dará la luz blanca? La respuesta es si. Para comprobarlo, vamos a realizar un sencillo experimento basado en lo que se llama el "Disco de Newton", circulo que dividimos en siete porciones, cada una coloreada con un color de los anteriores, y que hacemos girar a gran velocidad. ¿Qué es lo que ocurrirá?
viernes, 6 de noviembre de 2015
¿Cómo se puede vivir en Marte? Las aventuras de un astronauta en el planeta rojo
No se si habéis ido a ver "Marte (The Martian)", la película dirigida por Ridley Scott y protagonizada por Matt Damon. En ella se trata de las peripecias de un astronauta por sobrevivir en el planeta rojo durante un largo período de tiempo. Además de las grandes y magníficas imágenes que aparecen en la película, recreando la superficie de Marte, hay muchos aspectos científicos que se tratan y lo hacen de una manera relativamente sencilla (lo que no quiere decir que sean exactas y tengan algunas lagunas).
Pero, lo importante de toda la película es cómo consigue vivir el astronauta en un entorno hostil como el de Marte, con temperaturas extremas en presencia y ausencia de Sol y con fenómenos atmosféricos de gran magnitud. Y totalmente solo. Esa soledad, que a más de uno nos haría rendirnos, se convierte en la principal fuerza para que nuestro héroe protagonista salga adelante y comience a agudizar el ingenio mediante los experimentos científicos que es capaz de desarrollar y que ahora son claves. Cómo obtener agua, cómo obtener energía para propulsar un vehículo y dotarle de independencia, como hacer crecer vegetales en un suelo tan estéril como el de Marte... Un auténtico manual de supervivencia para condiciones tan extremas y, repito, en absoluta soledad.
La capacidad de nuestra mente es inconmensurable. Nos sorprende cómo somos capaces de crear e idear para poder poner en marcha un proyecto, una solución. La película ofrece una colección tipo "manual de jóvenes castores", a medio camino entre el boy scout y bricomanía, aunque con una tecnología que supera cualquier cosa de la que manejamos habitualmente. No obstante, he de decir que me gustó el planteamiento y las soluciones planteadas a los problemas y, sobre todo, lo rápido que pasan las casi dos horas de película gracias a tener todos los sentidos ocupados con lo que en ella se describe. Las cuestiones científicas no son descabelladas y me voy a quedar con una:
En un ambiente como el de la base de operaciones del astronauta, con aire y presión similar a la Tierra, recolecta tierra del suelo de Marte y la extiende para sembrar patatas. Pero en toda plantación hace falta ofrecerles alimento para que crezcan en forma de abono y, para ello, el astronauta emplea los residuos orgánicos de los compañeros y los suyos mismos que han sido depositados y procesados en el inodoro (es decir, sus "caquitas"). Ahora, falta regarlas y no es cuestión de emplear el agua potable que necesita para beber. ¿Qué hacer entonces? De momento, crear un invernadero con plásticos, que sirva de pared condensadora del agua generada por la reacción química entre el hidrógeno y el oxígeno obtenido al quemar combustible del cohete. Algo bastante peligroso.
¿Y vosotros? ¿Habéis visto la película? ¿Qué os pareció? Contadnos cuáles fueron vuestras impresiones.
En un ambiente como el de la base de operaciones del astronauta, con aire y presión similar a la Tierra, recolecta tierra del suelo de Marte y la extiende para sembrar patatas. Pero en toda plantación hace falta ofrecerles alimento para que crezcan en forma de abono y, para ello, el astronauta emplea los residuos orgánicos de los compañeros y los suyos mismos que han sido depositados y procesados en el inodoro (es decir, sus "caquitas"). Ahora, falta regarlas y no es cuestión de emplear el agua potable que necesita para beber. ¿Qué hacer entonces? De momento, crear un invernadero con plásticos, que sirva de pared condensadora del agua generada por la reacción química entre el hidrógeno y el oxígeno obtenido al quemar combustible del cohete. Algo bastante peligroso.¿Y vosotros? ¿Habéis visto la película? ¿Qué os pareció? Contadnos cuáles fueron vuestras impresiones.
jueves, 5 de noviembre de 2015
"La increíble resistencia del papel" y "Pinturas vegetales".
¡Hola Alquimistas!.
Os recuerdo que este fin de semana tendremos 2 nuevos talleres:
El sábado 7 de noviembre"La increíble resistencia del papel" y el domingo 8 de noviembre"Pinturas vegetales".

En el primero comprobaremos que algo aparentemente tan débil como un folio es capaz de resistir un peso muchas veces mayor. Todo es una cuestión de repartir tensiones sobre las fibras de celulosa convenientemente dispuestas.
Y en el segundo prepararemos a partir de verduras, que todos conocemos, nuestra propia paleta de colores con una textura que os va a sorprender.
Os recuerdo que este fin de semana tendremos 2 nuevos talleres:
El sábado 7 de noviembre"La increíble resistencia del papel" y el domingo 8 de noviembre"Pinturas vegetales".

En el primero comprobaremos que algo aparentemente tan débil como un folio es capaz de resistir un peso muchas veces mayor. Todo es una cuestión de repartir tensiones sobre las fibras de celulosa convenientemente dispuestas.
Y en el segundo prepararemos a partir de verduras, que todos conocemos, nuestra propia paleta de colores con una textura que os va a sorprender.
Hay dos turnos cada día (máximo 10 participantes por turno): a las 11h y a las 12:30h. Precio: 10€ (Descuento para hermanos del 10% y tenemos una OFERTA este trimestre de 4 talleres por 20€ a disfrutar hasta diciembre).
¿Te apuntas? Ven a vernos (C/Reposo, 3 Local B, junto a la Alameda de Hércules), llámanos por teléfono (955526469/655659560) o escríbenos un email (pequenhos.alquimistas@gmail.com).
También puedes hacer una visita a nuestra web en www.pequeñosalquimistas.com para ver qué hacemos.
Ciencia divertida, para aprender jugando. ¡Te esperamos!
martes, 3 de noviembre de 2015
¿Por qué vemos una cara de la Luna?
¿Sabías que siempre vemos la misma cara de la Luna?
Todas las noches, cuando hay Luna, la vemos ahí, suspendida en el espacio, mirándonos como lo hacemos nosotros a ella y siempre mostrando la misma cara. ¿No os resulta extraño? Si la Luna tiene forma casi esférica, ¿por qué no podemos ver cualquiera de sus partes?
La respuesta la tenemos en los movimientos de traslación y rotación. No os preocupéis, que vamos a aclararlo.
Hablemos de nuestro planeta. La Tierra, como todo planeta del sistema solar, posee un movimiento de traslación mediante el cual se va desplazando alrededor del Sol describiendo lo que se llama una órbita que tiene forma de elipse (forma ovalada). Lo que tarda la Tierra en dar una vuelta completa alrededor del Sol son 365 días, ¿os suena el dato? Efectivamente, es el período que nosotros llamamos un año. Gracias a este movimiento (y a la inclinación que posee el planeta con respecto a un eje imaginario que pase por los polos) se justifican las estaciones del año: primavera, verano, otoño e invierno. En cada una de ellas, los rayos solares inciden sobre la superficie terrestre de una forma característica, ofreciendo mayor o menor temperatura según el ángulo con el que llegan a ella (este tema lo dejaremos para otro artículo).
Pero la Tierra también posee otro movimiento simultáneo al de traslación, y es el que denominamos movimiento de rotación. Esto quiere decir que el planeta va girando sobre sí mismo como si fuera una peonza y en sentido contrario a las agujas del reloj. El tiempo que tarda en dar una vuelta completa sobre sí misma es lo que conocemos como un día (24 horas). Hasta aquí, todo bien.
Hablemos de nuestro satélite, la Luna. Al igual que la Tierra, la Luna posee los dos mismos movimientos: traslación alrededor de la Tierra (el tiempo que tarda en dar una vuelta completa alrededor de ella es de 28 días) y rotación sobre su propio eje (el tiempo que tarda en dar una vuelta sobre sí misma es de 28 días también). Por tanto, al ser ambos tiempos iguales, la Luna siempre ofrece la misma cara hacia la Tierra y por eso vemos la misma imagen cuando la miramos. Imagínate que estas en el patio del recreo del cole y juegas a enganchar por un extremo una cuerda. Tu te quedas en un extremo agarrándola y en la otra punta está un compañero de juegos que la estira y comienza a dar vueltas alrededor tuya sin soltarla, siempre mirándote. Cuando haya completado una vuelta a tu alrededor, también habrá completado una vuelta sobre sí mismo. Eso si, dependiendo de la fase en que se encuentre la Luna la veremos completa (luna llena), disminuyendo (cuarto menguante), aumentando (cuarto creciente) o totalmente oscura (luna nueva).
Así que, Pequeños Alquimistas, cuando miréis a la Luna pensad que siempre nos está mirando con la misma cara, iluminando las noches y vigilando nuestros sueños. ¿Ya lo habéis hecho?
Así que, Pequeños Alquimistas, cuando miréis a la Luna pensad que siempre nos está mirando con la misma cara, iluminando las noches y vigilando nuestros sueños. ¿Ya lo habéis hecho?
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